Soft Skills: parecen tendencia pero han llegado para quedarse 

Desde hace un tiempo atrás, en las áreas de recursos humanos y de personal de muchas empresas, se está hablando de las soft skills y su importancia en la gestión del personal. Pero ¿sabes qué son las soft skills? ¿y en qué te benefician a ti o a tu empresa?

A pesar de parecernos algo reciente, el término existe desde hace tiempo y ha sido objeto de numerosos papers e informes. Antes de entrar a ver cuáles son las “soft skills”, ¿qué es esto de las competencias y por qué surge?

El estudio y consideración de las competencias surge para facilitar la predictibilidad de la conducta en las organizaciones, y se pueden definir como:

“Las características personales derivadas de los comportamientos que generan un desempeño exitoso en el puesto de trabajo” (Martha Alles).

 

 

Según esta definición podemos distinguir entre competencias técnicas (hard skills) y competencias interpersonales o transversales (soft skills). Qué constituye una competencia técnica relevante dependerá del sector y de la función o puesto de trabajo. Y aunque las habilidades y conocimientos técnicos son necesarios para un desempeño adecuado, las soft skills son competencias o aptitudes adicionales muy importantes en cada miembro del equipo, y son las que distinguen al profesional excelente de los demás.

 

¿Entonces, qué competencias se pueden considerar como soft skills?

Son todas aquellas que no están relacionadas con la parte técnica del puesto de trabajo. Aun así, son igual de importantes para obtener un desempeño excelente y la consecución de los objetivos estratégicos del equipo al que se pertenece. Por esta razón, las soft skills son clave para un aorganización y se deben tener en cuenta desde el principio del viaje de un colaborador, en los procesos de selección, y sobre todo en la gestión del talento una vez se es parte de la organización. Ayudar a desarrollar las habilidades necesarias para que cada profesional alcance su máximo potencial es un objetivo claro del equipo de Talento y Cultura.

 

¿Qué tipos de soft skills encontramos? Existen dos grandes grupos:

  • Habilidades personales (individuales, características del comportamiento de cada uno): Capacidad de aprendizaje, gestión del tiempo, iniciativa, flexibilidad y adaptabilidad, toma de decisiones…
  • Habilidades interpersonales (del individuo con o hacia la sociedad, con el resto del colectivo): Comunicación, trabajo en equipo, influencia, liderazgo, resolución de conflictos, etc.

 

Entre las soft skills que más valoramos en nuestros colaboradores podemos encontrar las siguientes, dentro de las habilidades personales:

  • Capacidad de aprendizaje: Los cambios tecnológicos y su evolución nos exigen estar en una actualización constante. ¡Tranquilo, la barra de progreso no se ha quedado colgada! Hay que estar dispuesto y abierto a aprender nuevas tecnologías, nuevos modos de trabajo…
  • Gestión del tiempo: El tiempo es infinito, pero no disponemos de todo el tiempo que deseamos. Por eso es importante organizarse bien, para ser capaces de realizar las tareas importantes y las urgentes cuando se necesita. Esto redunda en una mayor productividad, satisfacción y equilibrio entre la vida personal y profesional para el trabajador, y mayor beneficio para el equipo y la compañía.
  • Flexibilidad y adaptabilidad: Ninguno somos iguales y todas las situaciones cambian por infinitud de variables. “Be water, my friend”.
  • Iniciativa: Entre los beneficios que la iniciativa puede aportar a una persona es ser capaz de encontrar nuevas oportunidades. Los profesionales con iniciativa conseguirán que las ideas se conviertan en hechos. La iniciativa está abierta al cambio e innovación, permitiendo encontrar soluciones de manera eficiente y rápida.
  • Toma de decisiones: Quizá es de las competencias más difíciles de desarrollar. Tomar la decisión correcta en el momento y lugar adecuado es casi un arte, por eso hay que saber distinguir cuál es la que mejor resultado proporcionará. La experiencia es un factor fundamental, independientemente de formaciones y trabajo para desarrollarla.

 

Entre las habilidades interpersonales podemos destacar:

  • Habilidades comunicativas: El desarrollo de la especie humana se ha logrado, entre otras cosas, por la capacidad de comunicación. Si no eres capaz de transmitir tus ideas nunca se harán realidad. Comunicar de forma eficaz – tanto de manera oral como por escrito – no siempre es tarea fácil pues intervienen factores externos como el entorno, la actitud del receptor y, en resumen, barreras físicas, psicológicas y culturales. Una buena comunicación mejora los procesos, optimizando tiempo y recursos y minimizando errores.
  • El trabajo en equipo: Estés donde estés, tu trabajo no solo depende de ti. El trabajo en equipo hace que las tareas se ejecuten de manera más eficiente, aumente el aprendizaje de todos los miembros del equipo, surjan más y mejores ideas y ayuda a generar sentimiento de pertenencia.
  • Influencia: Si solo tú ves la solución a un problema, tienes que ser capaz de hacer ver a los demás lo que ves tú. Se trata no sólo de comunicar, sino de saber ir un paso más allá y que lo que comunicas se considere.
  • Liderazgo: El respeto no se otorga, se gana. Al dirigir un equipo no nos podemos olvidar que estamos tratando con personas y que el respeto y el liderazgo se relaciona con aspectos como la diversidad, el clima laboral y el compromiso y sobre todo, la ejemplaridad. Al igual que ocurre con la influencia, no hay capacidad de liderazgo sin una comunicación apropiada y cuidada.
  • Resolución de conflictos: ¡Bueno! Queramos o no, trabajamos con personas y son muchas horas al día. Ya sea con clientes, compañeros o responsables, tenemos que gestionar bien nuestras emociones y la de la de los demás. Muchas veces la solución no está en ninguna de las partes, ¿sabes encontrarla? Es la clave para resolver conflictos de manera adecuada y sin generar ningún problema añadido.

¡Cuidado! Las soft skills son importantes, pero no son suficientes. Se tiene que dar un equilibrio con las competencias técnicas. Puedes ser una “máquina” programando o analizando datos, pero si no sabes comunicar, trabajar en equipo o actualizar tus conocimientos no podrás desarrollar todo tu potencial. Al contrario, si eres la persona más flexible, influyente y organizada, pero careces de los conocimientos y habilidades técnicas y no te dispones a adquirirlos, afectará a tu eficacia y credibilidad a medio o largo plazo.

 

Sólo si tus competencias “hard” y “soft” están equilibradas serás un gran profesional.

 

Obviamente es imposible tener todas las competencias desarrolladas por igual y destacar en todo de la misma manera. Por eso, hay que apostar por el desarrollo profesional de todos los colaboradores, a ser posible con un plan de carrera personalizado, donde nos centremos en desarrollar las soft skills sin olvidarnos de las formaciones técnicas.

Sí, las competencias se pueden entrenar y desarrollar; no tienes que nacer con ellas ni surgen espontáneamente. Exigen tiempo, experiencia, apoyo de la compañía y un trabajo y esfuerzo que solo puede hacer uno mismo.

Si nos fijamos un poco, en esta ecuación entre competencias y conocimientos que estamos describiendo, nos falta una incógnita por despejar. Se trata de la motivación, así tenemos el saber, el hacer y el querer hacer, la tríada del gran profesional que proyectará tu carrera dentro de Innova-tsn o cualquier otra organización.

Nos encontramos en un entorno profesional que requiere una serie de capacidades técnicas y una serie de capacidades transversales, especialmente en el sector tecnológico, que se encuentra en constante cambio. Precisamente por ello, en este sector estas competencias se deben desarrollar aún más, aunque parezca un sector dominado por las competencias técnicas.

En los valores de Innova-tsn encontramos el Compromiso, la Excelencia y la Visión de Negocio. No es casualidad que hagamos referencia a soft skills (compromiso), hard skills (excelencia en la prestación de nuestro servicio) y algo que requiere ambas (la visión de negocio).