El salario emocional: la humanización del trabajo

 

La sal, condimento capaz de animar las recetas más insípidas, presente en casi todos los hogares y mesas. Resulta insólito que un día marcara la economía mundial e incluso fuera utilizada como moneda de cambio. Y, sin embargo, así fue.

En la época de los romanos, la sal era tan valiosa que los pagos a los funcionarios públicos se realizaban en paquetes de sal, que después se usaban como moneda de cambio. La cantidad de sal que cobraban recibía el nombre de “salarium”, de donde derivó después la palabra salario.

Cuando hablamos de salario todo el mundo tiene muy claro que se hace referencia a la retribución, generalmente dineraria, que una persona recibe a cambio de realizar una serie de tareas, vinculadas a un puesto de trabajo. Algo necesario ya que necesitamos trabajar para vivir, pero también se necesita “vivir” para trabajar. Y es precisamente este giro el que hace necesario el salario emocional, como complemento del salario económico. Esto aun cobra más sentido si nos acercamos a otros dichos como “el trabajo dignifica a las personas”. Esto supone ver el trabajo como algo más que una mera actividad que desarrollamos, y que nos aporta el dinero suficiente para poder vivir. Y ese algo más tiene que ver con la satisfacción, con la realización de la persona que trabaja. Y el “salario emocional” contribuye a ello.

“El salario emocional se define como los factores no monetarios que ayudan a que los colaboradores sientan satisfacción con su trabajo y puesto. Es algo intangible que complementa y enriquece el salario económico, aportando un valor añadido”.

De acuerdo con el modelo de los dos factores de Herzberg, existen dos tipos de circunstancias que producen la satisfacción de los colaboradores:

  • Factores higiénicos:

Referentes a las condiciones que permiten desarrollar el trabajo y que de no existir generarían una gran insatisfacción, por ejemplo, la seguridad en el entorno laboral.

  • Factores motivacionales:

Afectan y mantienen la motivación y la satisfacción, generando un bienestar en el colaborador, por ejemplo, logros o reconocimiento.

 

El salario emocional se relaciona con los factores motivacionales, ya que no se queda en los mínimos necesarios para desempeñar la labor, como un ambiente físico adecuado o reglamentos internos de salud y seguridad laboral, sino que va más allá, es un complemento que la empresa ofrece a los colaboradores y que aumenta su compromiso, su motivación y su interés.

Desde nuestro punto de vista consideramos que el salario emocional interviene en la consecución de la satisfacción del profesional de una doble manera. Por un lado, generando una motivación extrínseca en el trabajador que le hace ir a gusto a su lugar de trabajo. Las causas pueden ser múltiples: el que sea valorado adecuadamente su trabajo, que se escuchen sus sugerencias, que se le facilite adaptar la vida familiar y la laboral, que encuentre un buen ambiente en su lugar de trabajo, que los espacios donde trabaja sean agradables… En fin, una serie de aspectos que “ayudan” a trabajar de mejor manera, a tener unos incentivos que van a influir positivamente en las personas. Pero añadido a esto, no podemos olvidar un segundo aspecto, que también tiene su importancia: la motivación intrínseca, la que nace de la propia persona. Aquí aspectos como la autoestima son básicos, pero también el desempeñar un puesto de trabajo para el que te sientes cualificado, relacionado con tu formación. Es decir, algo que te hace ver el trabajo no como mero “trabajo” sino como un aspecto más de tu vida, que te gusta, que te satisface.

Se ha comprobado que con el mínimo ya no es suficiente  las personas buscan algo más que un sueldo. Es por esto por lo que estas iniciativas intangibles cobran una gran importancia a la hora de hacer a la empresa atractiva y mejorar el bienestar de los empleados. Esto lo que permite es alinear los objetivos individuales de los colaboradores con los objetivos estratégicos de la empresa, y se convierte en una excelente herramienta para potenciar la competitividad, así como gestionar y retener el talento humano, como sabemos, nuestra principal fuente de valor. Porque Innova-tsn es, ante todo, una compañía dinámica que apuesta por el talento.

Todos estos aspectos deberían ser la base del mundo laboral, donde el trabajo no se vea como una carga, sino como el desarrollo de una actividad satisfactoria en la cual uno se encuentra a gusto, y donde se valora fundamentalmente más que el producto del trabajo el capital humano. Al fin y al cabo es lo más importante puesto que, si el trabajador acude contento, el trabajo va a realizarse mejor. Vemos así que el salario emocional es algo no solamente básico, sino necesario en el mundo actual.

 

Innova: Humanización del trabajo

En Innova-tsn se toman diferentes medidas para fomentar el bienestar de los colaboradores, nuestro principal activo. No solamente se cubren las necesidades básicas, sino que se trata de impulsar la satisfacción y la motivación a través de varias iniciativas.

En primer lugar, se intenta proporcionar un trato directo a la hora de atender a los colaboradores, y escuchar cada caso particular, por ejemplo, el Departamento de Talento y Cultura siempre está disponible para cualquier solicitud, y a través de las reuniones de los planes de carrera se intenta hacer un seguimiento individualizado de la trayectoria a través de los diferentes equipos y proyectos.

También es destacable el reconocimiento de tipo personal que se realiza, tanto a través de comentarios y feedback por parte de los managers como de manera más formal mediante posts de LinkedIn, como forma de expresar el aprecio por un trabajo bien hecho. Por supuesto, el trato es agradable y respetuoso, y las relaciones profesionales que se desarrollan en la compañía lo reflejan, dando siempre el feedback de una manera constructiva para que sea posible la mejora continua.

Otro aspecto de fundamental importancia es la formación continua que se ofrece a los colaboradores, ya que al trabajar en un ámbito tan innovador y en constante crecimiento, estamos evolucionando prácticamente cada día, a nivel de nuevas tecnologías y procesos, por lo que se imparten formaciones tanto internas como externas. Y son relevantes las oportunidades de crecimiento que esto conlleva, tanto a nivel profesional como personal, y que se intentan impulsar por medio de las evaluaciones de desempeño y planes de carrera previamente mencionados, haciendo un seguimiento de la carrera profesional de cada colaborador.

La flexibilidad laboral es un buen ejemplo de salario emocional, ya que no es una medida económica, pero permite a los colaboradores conciliar su vida laboral y personal, y esto tendrá un impacto positivo en su motivación y rendimiento. En el caso de Innova-tsn, no solamente está la flexibilidad horaria que permite entrar y salir antes o más tarde en función de las necesidades individuales, sino que también se intenta aplicar esa flexibilidad en otros casos, a modo de ejemplo se puede citar cuando las personas están cursando estudios y se les da facilidades para compaginarlos con su actividad laboral.

Por último, podemos destacar todas las herramientas de “construcción de sentimiento de equipo”: cenas de empresa, actividades colectivas de teambuilding, reuniones informales para la puesta en común de temas de interés colectivo , comunicados internos que refuercen ese sentimiento de unión, e incluso vídeos corporativos con participación del equipo… Son algunos ejemplos de las acciones de “bonding” que acercan a las personas dentro de una compañía.  

 

En resumen, todos estos aspectos no tangibles que forman parte del salario emocional son imprescindibles para una compañía centrada en el talento, como es el caso de Innova-tsn. Se intentan aplicar de la mejor manera, y día a día buscamos formas de mejorar y adaptarnos a las necesidades de nuestros colaboradores, para que así, entre todos, podamos construir un futuro, marcando la diferencia, y seguir siendo líderes en innovación.

 

Y ahora qué…

La situación actual nos ha llevado mucho a pensar en nuestro papel en la sociedad y especialmente en el mundo laboral. Debemos  evitar que las nuevas tecnologías sustituyan nuestro sistema de relaciones.

El ser humano necesita de los demás para sentirse realizado, para socializar y para tener la mayor calidad de vida posible, que es algo que todo el mundo busca. Para ello, los empresarios lo deben tener claro, salario económico y salario emocional deben ir de la mano.